Una réplica artesanal, ocho asientos y una parada fija en plena plaza. En el barrio más chico de la Ciudad de Buenos Aires, un mini colectivo inspirado en IVECO BUS se transformó en una de las postales más queridas de Villa Real y en un fenómeno que mezcla pasión por el transporte, identidad barrial y emoción familiar.

En la Plaza Terán, Jorge Oscar Ignacio —“El Bocha”— creó el “125 más chiquito” como un regalo para su nieta Candela. Lo que comenzó como un juego terminó convirtiéndose en un emblema local. El pequeño bus tiene ocho asientos, recorre 600 metros y cuenta con una única parada en la esquina de Melincué y Cnel. José O. Gordillo. Los pasajeros son niños del barrio, aunque también despierta la nostalgia de los adultos que lo ven pasar.

El proyecto llevó tiempo, pruebas y validaciones. Tras dos prototipos, el mini colectivo logró autorización para circular y hoy es una réplica a escala de un colectivo porteño: tiene timbre, luces, seguro y hasta VTV. Desde 2016, todos los fines de semana y feriados por la tarde, “El Bocha” da una vuelta por la plaza y renueva la tradición.

NOTA RELACIONADA – TE PUEDE INTERESAR: AGRALE fabricación nacional de camiones, buses y tractores

“Nunca me imaginé que iba a pasar lo que pasó. Algo que empezó como un juego fue creciendo hasta convertirse en lo que es hoy, y siempre lo voy mejorando. También me emociona haber influido en la vida de mi nieta, que hoy es técnica mecánica”, cuenta con orgullo.
Inspiración IVECO que trasciende la ruta
El mini bus incorpora volante y frente inspirados en modelos de la marca y luce el brandeo de IVECO BUS en la luneta y laterales. Además, suma componentes de FIAT, marca que sentó las bases de IVECO en Argentina. Cada detalle fue carrozado y tapizado de manera artesanal por su creador.

“Nos llena de orgullo ver cómo IVECO BUS trasciende más allá de los caminos tradicionales y se convierte en fuente de inspiración para proyectos como el de Jorge”, expresó Mauricio Yamamoto, Head de la Unidad de Negocios de IVECO BUS.
Con más de cinco décadas de historia en el país, la marca no solo forma parte del transporte urbano y de larga distancia, sino también de historias que nacen en una plaza y se convierten en identidad barrial.
En Villa Real, el colectivo más pequeño de la Ciudad demuestra que la pasión por los buses no entiende de tamaño.
