El Índice de Costos de Transporte (ICT) volvió a mostrar una fuerte suba en diciembre, con un aumento mensual del 2,3%, y terminó 2025 con un incremento acumulado del 37%.

Este resultado se ubicó al menos cinco puntos por encima de la inflación minorista, confirmando que el transporte de cargas continúa bajo una intensa presión de costos.
El combustible fue el principal factor de ajuste. Solo en diciembre, el gasoil subió un 4,4%, y acumuló un aumento del 45% en todo el año, con un 31% concentrado en el segundo semestre. Esta escalada comenzó a notarse con fuerza desde julio, cuando el ICT registró un pico del 4%, seguido por subas sostenidas durante agosto, septiembre, octubre y noviembre.

Además del gasoil, otros rubros clave también mostraron incrementos. Los lubricantes aumentaron un 3,5%, mientras que el costo de mano de obra subió 2,47% por la actualización del convenio colectivo, impactando también en reparaciones, gastos generales y otros costos operativos.
En contraste, algunos ítems tuvieron subas más moderadas, como seguros, peajes y material rodante, y no se registraron variaciones en neumáticos ni patentes. El único alivio vino del lado del costo financiero, que bajó un 3,71% gracias a la reducción de las tasas de interés.

El sector cierra el año en un escenario desafiante: costos en aceleración, actividad económica desacelerada y una infraestructura vial deteriorada, factores que siguen afectando la rentabilidad del transporte de cargas en todo el país.




