Un nuevo camión eléctrico con extensor de autonomía ya opera en rutas reales y promete cambiar el transporte de larga distancia.
El debate sobre el futuro del transporte pesado ya no es solo eléctrico o diésel. Ahora aparece una tercera vía. Scania, junto a DHL, está probando un camión eléctrico con extensor de autonomía que combina movilidad cero emisiones con respaldo a combustible para cubrir largas distancias sin depender totalmente de la infraestructura de carga.

El resultado: hasta 300 kilómetros adicionales de alcance y una reducción significativa en emisiones y costos operativos.
Cómo funciona este camión eléctrico con extensor
El modelo desarrollado es un Scania 23G de 40 toneladas y 10,5 metros de largo. Está impulsado por un motor eléctrico de 230 kW, con picos de hasta 295 kW, alimentado por una batería de 416 kWh.
Pero la gran diferencia está en su sistema EREV (vehículo eléctrico de autonomía extendida). En lugar de un paquete completo de baterías, incorpora un generador de 120 kW que funciona con combustible y que produce electricidad cuando la carga baja.
Clave importante: el generador no impulsa directamente las ruedas. Solo recarga las baterías mientras el camión circula. Así logra extender la autonomía total hasta un rango estimado de entre 650 y 800 kilómetros, superando incluso a varios camiones eléctricos puros actuales.

Más kilómetros sin depender de cargadores
Uno de los grandes desafíos del transporte eléctrico pesado es la infraestructura. Cargar un camión de gran porte puede requerir estaciones de alta potencia que aún no están disponibles en muchos corredores logísticos.
Esta solución ofrece flexibilidad operativa:
- Opera la mayor parte del tiempo en modo 100% eléctrico
- Activa el generador solo cuando es necesario
- Mantiene emisiones controladas mediante software
- Evita interrupciones por falta de cargadores

En pruebas realizadas durante 100 días entre Berlín y Hamburgo, el vehículo recorrió unos 22.000 kilómetros. Más del 90% del trayecto se hizo en modo eléctrico puro. Solo un pequeño porcentaje requirió apoyo del extensor, principalmente por problemas de carga o condiciones adversas.
El resultado fue una reducción de más del 90% en emisiones de CO₂ frente a un camión diésel convencional en el mismo recorrido.

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Menores costos y mayor eficiencia
Además del impacto ambiental, la ecuación económica es clave. Estudios del sector indican que este tipo de tecnología puede reducir el costo total de operación hasta un 33% respecto a un camión diésel tradicional.
Combinando electricidad y generador de forma inteligente, también se pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 82%.
Para operadores logísticos que trabajan en rutas fijas o corredores semi electrificados, esta propuesta representa una transición más realista hacia la descarbonización.

¿Es este el puente hacia el transporte 100% eléctrico?
El camión eléctrico con extensor de autonomía no reemplaza al eléctrico puro, pero sí resuelve uno de los principales frenos del mercado: la autonomía y la infraestructura.
Scania y DHL demuestran que la transición energética en el transporte pesado puede ser progresiva, eficiente y económicamente viable.

Mientras la red de carga se expande, este tipo de soluciones híbridas modernas podrían convertirse en el verdadero punto de equilibrio entre sostenibilidad y productividad.
