Volvo Trucks vuelve a mover el tablero del transporte pesado con una innovación inédita: un sistema de stop/start en movimiento que apaga el motor del camión durante descensos, incluso a más de 60 km/h. La función, integrada a la evolución de I-Roll y apoyada por la gestión predictiva de I-See, promete ahorro real de combustible, menos emisiones de CO₂ y mayor eficiencia operativa en rutas de larga distancia.
Cómo funciona el apagado en marcha
La lógica es simple y potente: cuando el camión desciende y la topografía es favorable, el sistema aprovecha la inercia y lleva el consumo momentáneamente a cero al apagar el motor diésel. Si las condiciones cambian, el propulsor vuelve a encenderse de forma automática e imperceptible, sin intervención del conductor. Seguridad y rendimiento siguen siendo prioridad.

Hasta 1% menos de diésel: el impacto real
Puede parecer poco, pero un 1% adicional de ahorro en camiones que recorren más de 120.000 km al año se traduce en miles de litros de combustible menos por flota, reducción directa de costos operativos y una baja concreta en la huella de carbono. En mercados como Europa, además, mejora el posicionamiento ambiental frente a grandes clientes logísticos y posibles incentivos.

Evolución de I-Roll + inteligencia de I-See
La nueva función es un paso más en la estrategia de eficiencia energética de Volvo FH y FH Aero con motor diésel de 13 litros (disponible en Europa desde noviembre de 2025).
- I-Roll optimiza el uso de la inercia.
- I-See analiza datos de topografía, pendientes y curvas para anticipar cuándo conviene apagar o encender el motor.
El resultado es una gestión predictiva más fina, donde cada litro cuenta.

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Eficiencia hoy, transición mañana
Mientras la electrificación y el hidrógeno avanzan, Volvo apuesta a mejorar al máximo los motores térmicos actuales. El reciente reconocimiento al Volvo FH Aero con el Green Truck Award 2025 refuerza esa visión: innovación, sustentabilidad y seguridad forman parte de la misma ecuación.
La señal es clara: en el transporte de larga distancia, la competitividad ya no depende solo de la potencia. Depende de la inteligencia energética. Y Volvo acaba de demostrar que incluso en un diésel, todavía hay margen para innovar.
